¡CAOS VIAL EN BELÉN!

Medellín es una ciudad donde la movilidad ha empeorado aceleradamente en los últimos dos años. El Metro, los Cables y el Metroplús cubren una parte importante de la ciudad y son una gran solución para varias zonas pero son insuficientes para otra gran parte de la ciudad. En Medellín, sólo algunas zonas como Belén, Conquistadores y Laureles tenían una movilidad aceptable por sus calles mejor diseñadas, más amplias y con mejor capilaridad. Había diversas vías para salir y escapar de los trancones de las estrechas avenidas de la ciudad.

 

Con la llegada del Metroplús, positiva en muchos sentidos, se redujeron las vías de salida a tres calles en sentidos sur norte, pues este gran sistema cortó toda la capilaridad de la zona. Belén quedó reducido a La 70, La 76 y La 80, vías arterias que recibieron el enorme flujo para entrar y salir de la comuna más grande de Medellín; y la 30 ya hace tiempo saturada, con zonas como la Loma de Los Bernal y El Rodeo, con enorme crecimiento. Actualmente se puede decir que casi a toda hora están congestionadas.

 

A esto se le suman entidades llenas de gente, carros, taxis y motos, a las que no les obligan a hacer amplias áreas de parqueo y descargue como Coomeva EPS, la Clínica de Las Américas, Pricemart y ahora el enorme centro comercial Arkadia que dejaron construir en el cruce de La 70 con la 80, punto crítico para la movilidad de Belén y todo el occidente. Allí tendría que haber un intercambio vial y un hermoso parque, pero se lo entregaron a los constructores. Todo eso ha llevado a La 70 a ser una vía muy congestionada, cuando era además la única alternativa para salir a la mal llamada Autopista Sur por el occidente.

 

En este contexto de delicada movilidad se les ha ocurrido a los jóvenes inexpertos que manejan esta Alcaldía que la solución es llenar de ciclorutas (muy poco usadas) a Belén, Laureles y Conquistadores, como lo están haciendo en otras zonas, arrasando con la movilidad y de paso, la tranquilidad, de todos los que por allí habitamos, con lo cual seguramente ganarán premios y serán muy reconocidos. Además se trata de cumplir las metas del Plan de Desarrollo a como dé lugar.

 

Desesperación es lo que sentimos hoy cuando nos demoramos media hora para hacer trayectos que tardaban de 6 a 10 minutos. A los innovadores de la movilidad les dio por hacer ciclorutas en las arterias de esta zona donde, literalmente, son indispensables los 4 carriles, dos en cada sentido para evacuar la inmensa cantidad de vehículos que circulan por allí. Es como el corazón, si se tapona la arteria el corazón colapsa. Esas arterias destrozadas hoy ya crearon el infarto en la zona. Qué bueno que el Alcalde fuera por allá aunque sea en el helicóptero.

 

Lo de La 70, en su zona más estrecha, la 66 B y la Picacha es lo más absurdo que haya visto esta ciudad. En la Picacha que era una alternativa importante, relativamente fluida y hermosa, dejaron un solo carril estrecho y peligroso, además de ser una obra muy mal construida según los expertos y según cualquier observador. No podemos hablar de corrupción en esa obra porque no tenemos pruebas pero es muy extraña su construcción, valdría la pena investigarla. Además de su absurdo diseño, que debió ser por el lado de la quebrada y no por el lado de las casas que quedaron sin forma de bajar siquiera a los pasajeros. Ni que decir de los comerciantes de La 70, sin salida y sin entrada.

 

En todas estas obras sí podemos hablar de ingenuidad al creer que la mayoría de la gente se puede pasar a la bicicleta. Los mayores de 50 ó 60 corremos muchos riesgos en ellas y el servicio público es aún muy malo para moverse entre los barrios en toda la ciudad, solo nos lleva al centro. Entonces ¿Qué vamos a hacer? ¿No salir de la casa?

 

Esta Alcaldía con tal de cumplir las metas de kilómetros de ciclorutas que prometió en su plan de desarrollo está haciendo cualquier cosa ya a punto de terminar. Irresponsabilidad, novatada, ingenuidad, improvisación, irrespeto, cero concertación, cero pedagogía, todos esos adjetivos se quedan cortos para definir lo que hicieron. Y esas ciclorutas están casi vacías y utilizadas por las motos aumentando los riesgos de accidentalidad.

 

Importante hacerlas en todas las zonas de Medellín que tengan espacios pero aquí todo se hizo estrecho desde siempre. Medellín no es como Bogotá que hizo enormes avenidas hace muchos años y hoy tiene muchas áreas disponibles para hacer ciclorutas.

 

Ojalá una próxima administración pueda corregir estos absurdos. Esta, mientras tanto, ni siquiera se atreve a colocar un día o dos de pico y placa completos y menos a controlar los vehículos viejos y contaminantes ni el transporte de carga durante el día, ni las motos, ni el control de las zonas de parqueo en las vías o muchas otras cosas.

 

Mi hijo y mi esposo utilizan la cicla todos los días y claro que necesitan vías y seguridad. Pero hay que saber hacer las cosas. No hacerlas a la brava como en este caso haciendo experimentos inadmisibles en la actual crisis de movilidad que sufrimos. Sí a la movilidad sostenible pero respetando a los ciudadanos. Si no lo hacen habrá que pasar a la movilización ciudadana, a las acciones populares y otras vías judiciales.

 

 

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