Bienvenidos sean los mañosos a la política

El 28 de noviembre de 2016 la Dirección Nacional del partido político Centro Democrático tomó la decisión de aceptar la renuncia de Oscar Iván Zuluaga como director nacional de dicho partido, en su lugar estará el ex ministro del interior y de justicia Fernando Londoño Hoyos.

 

Londoño Hoyos es economista, abogado, columnista, locutor de radio y político Caldense. Hasta aquí no hay duda de que es un hombre preparado, sin embargo, hay que leer un poco sobre su trayectoria laboral como servidor público para recordar que el ex ministro ha tenido reveses judiciales que han derivado en dos ocasiones en inhabilidad para ejercer cargos públicos.

 

Injuria, calumnia y abuso de autoridad fueron las razones que condujeron a que la justicia le declarara muerte política por 12 y 15 años respectivamente. Los hechos asociados al abuso de poder tienen que ver con la gestión que Londoño Hoyos, en ese momento ministro del Interior y de Justicia, hizo ante el Ministerio de Transporte e INVIAS al “sugerir” el pago de 13.958 millones de pesos por parte del estado Colombiano al consorcio italiano Recchi, consorcio del que él había sido apoderado judicial. La segunda inhabilidad, cumplida en septiembre de 2016 tiene que ver con el cuestionamiento que el ex ministro hizo a un juez sobre su actuar judicial acusándolo de estar favoreciendo los intereses de la familia Rodríguez Orejuela.

 

Como si fuera poco Fernando Londoño acumula un tercer cuestionamiento, recordemos que en el 2004 renunció al ministerio al ser vinculado en el escándalo de compra irregular de acciones de la empresa Invercolsa, transacción en la que participó adquiriendo 145 millones de acciones por un valor superior a los 9.000 millones de pesos. La irregularidad se genera porque Londoño Hoyos hizo uso de los beneficios exclusivos para empleados para la adquisición de acciones, ventajas que para su caso no aplicaban dado que su relación laboral con la empresa se dio en la calidad de asesor.

 

A partir del 15 de Enero el nuevo director nacional del Centro Democrático podrá decidir cómo ejecutar los recursos públicos que por ley su partido político tiene derecho, además de la presencia en medios de comunicación y la potestad para sugerir y aprobar avales de candidatos a cargos de elección popular que deseen aspirar bajo dicha colectividad. Lo anterior no son asuntos menores si se tiene en cuenta que quienes representan a la sociedad bajo el modelo de democracia representativa deben ser personas sin cuestionamientos éticos o judiciales.
Como dirían en mi tierra “El ex ministro no es ninguna perita en dulce”.

 

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